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Con la incorporación de 3,589 nuevos profesionales a la comunidad dominicana, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) celebró su segunda investidura consecutiva, enmarcada dentro de las actividades conmemorativas del 488 aniversario de su fundación, reafirmando su compromiso con la educación y el desarrollo nacional.
La ceremonia de titulación se llevó a cabo en el Aula Magna de la Primada de América, bajo la dirección del rector Jorge Asjana David, y contó con la presencia de egresados de las facultades de Ciencias Económicas y Sociales y de Ciencias de la Salud, quienes culminaron una etapa esencial de su formación universitaria para incorporarse al mercado laboral y contribuir, desde sus respectivas áreas, al progreso del país.
Durante el acto, Asjana David instó a los recién titulados a ejercer sus profesiones con excelencia, responsabilidad, ética y un profundo sentido de compromiso social, enfatizando que el verdadero valor de la educación superior supera la mera obtención de un título y se refleja en los aportes concretos a la comunidad.
El rector destacó que la enseñanza universitaria debe ofrecer mucho más que conocimientos técnicos y científicos; debe estimular el pensamiento crítico, la capacidad de análisis y la disposición de los profesionales para enfrentar los retos de una sociedad en constante transformación.
En esa misma línea, sostuvo que los graduados tienen ante sí la responsabilidad de poner sus saberes al servicio de la población, actuar con honestidad en el ejercicio de sus respectivas profesiones y convertirse en agentes de cambio capaces de contribuir a la solución de los principales problemas nacionales.
Reconocimientos a la excelencia académica
Uno de los momentos más destacados de la investidura fue la entrega del galardón Doctor Guarocuya Batista del Villar a Mikelis Antonio Camacho Güílamo, quien obtuvo el mayor índice académico de la Facultad de Ciencias de la Salud, como reconocimiento a su dedicación, disciplina y excelencia durante sus estudios.
De igual forma, Danilka Rivera Mateo y María Magdalena Martínez recibieron el premio Amín Abel Hasbún, distinción que forma parte de los reconocimientos otorgados por la institución a estudiantes sobresalientes.
Estos premios constituyeron un reconocimiento al esfuerzo individual de los homenajeados y al valor de la perseverancia como elementos fundamentales para alcanzar las metas profesionales.
Por su parte, la vicerrectora docente, Rosel Fernández, resaltó la trayectoria histórica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y su trascendencia como institución de educación superior, al tiempo que reconoció el papel desempeñado por las familias en el proceso de formación de los nuevos profesionales.
Fernández consideró que detrás de cada título universitario existe una historia de sacrificios, dedicación y acompañamiento, en la que los padres, familiares y allegados representan un soporte fundamental para que los estudiantes puedan superar las dificultades y alcanzar sus objetivos.
También invitó a los graduandos a no medir el éxito exclusivamente por los ingresos económicos, las posiciones laborales o el reconocimiento profesional, sino por la calidad y el impacto positivo de sus acciones en las comunidades donde les corresponda desempeñarse.
La académica puso especial énfasis en la resiliencia como una cualidad indispensable para afrontar los obstáculos que se presentan en la vida personal y profesional, al señalar la importancia de mantener la perseverancia y la determinación frente a las adversidades.
En la ceremonia participaron los vicerrectores Antonio Ciriaco, administrativo; Gerardo Roa, de extensión; y Juana Encarnación, de investigación y posgrado, además de otros integrantes del Consejo Universitario y autoridades académicas de la institución.
La investidura forma parte del programa de actividades organizado por la UASD para conmemorar el 488 aniversario de su fundación, ocurrido el 28 de octubre de 1538.
Con esta nueva promoción de 3,589 profesionales, la universidad estatal continúa desempeñando su papel en la formación de recursos humanos en distintas disciplinas, en una trayectoria histórica que la ha convertido en una de las principales instituciones de educación superior de la República Dominicana.
La graduación representa, además, el inicio de una nueva etapa para miles de jóvenes y adultos que, tras completar sus estudios, asumen el desafío de aplicar los conocimientos adquiridos y responder a las exigencias de un país que demanda profesionales preparados, competentes y comprometidos con el bienestar colectivo.

