La decisión judicial cuestiona los argumentos utilizados por el Departamento de Justicia para despedir a la hija del exdirector del FBI James Comey. El Gobierno anunció que apelará el fallo.
NUEVA YORK, 26 de octubre de 2026. — Un juez federal de Estados Unidos declaró este lunes ilegal el despido de Maurene Comey, quien fue destituida de su cargo como fiscal federal en Manhattan por el Departamento de Justicia durante la administración del presidente Donald Trump.
El juez Jesse Furman, del Distrito Sur de Nueva York, determinó que la destitución, ejecutada en julio de 2025, violó las protecciones legales que limitan la facultad del Poder Ejecutivo para despedir a determinados funcionarios federales de carrera.
Comey, hija del exdirector del FBI James Comey, había trabajado durante casi una década en la Fiscalía Federal de Manhattan y participado en procesos judiciales de gran repercusión, incluidos los casos contra Ghislaine Maxwell y el productor musical Sean «Diddy» Combs.
¿Por qué fue declarado ilegal el despido?
El Departamento de Justicia defendió la destitución argumentando que el presidente y el fiscal general tienen autoridad para remover a fiscales federales por las funciones ejecutivas que desempeñan.
Sin embargo, el juez Furman rechazó esa interpretación y sostuvo que el Congreso puede establecer límites legales a la destitución de determinados funcionarios, conforme a los precedentes constitucionales estadounidenses.
En su demanda, Maurene Comey alegó que fue despedida por ser hija de James Comey, un antiguo adversario político de Trump, o por las opiniones políticas que las autoridades le atribuían.
El fallo declara ilegal su destitución, pero no establece como hecho probado que Trump ordenara despedirla por motivos de represalia familiar o política. Esa distinción resulta fundamental para interpretar la sentencia.
¿Qué ordenó el tribunal?
El juez concedió a Comey una reincorporación retroactiva, limitada al período comprendido entre su despido en julio y diciembre de 2025.
La decisión le permite reclamar los salarios correspondientes y preservar beneficios relacionados con su trayectoria laboral y jubilación.
No implica que deba regresar actualmente a la Fiscalía, pues la exfuncionaria pasó a ejercer la abogacía privada.
El Departamento de Justicia expresó su desacuerdo con la resolución y anunció su intención de apelarla. No obstante, el juez todavía tiene pendiente resolver una de las reclamaciones del caso, por lo que la apelación no puede presentarse de inmediato.
Un caso sobre los límites del poder presidencial
La decisión tiene relevancia más allá de la situación particular de Maurene Comey.
El litigio aborda hasta dónde puede llegar la autoridad presidencial para despedir a fiscales federales de carrera, cuyos nombramientos y permanencia no dependen necesariamente de los cambios de administración.
James Comey fue destituido como director del FBI por Trump en 2017 y posteriormente se convirtió en uno de sus críticos más conocidos.
Aunque ese enfrentamiento constituye parte del contexto del caso, la resolución judicial se fundamenta en los límites legales de la facultad de destitución, no en una conclusión definitiva sobre las motivaciones personales del presidente.
El fallo representa un revés judicial para el Departamento de Justicia, mientras permanece abierta la posibilidad de una apelación.

