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Kelvin Alexander Martínez Trinidad y Wanel Denny Mejía Francis presentaron una querella contra el expelotero Edwin Encarnación, señalándolo como autor de una supuesta persecución y de varios disparos contra la camioneta que conducían. El caso permanece bajo la investigación del Ministerio Público.
La demanda se formalizó ante la Fiscalía de La Romana el 3 de septiembre, y contrasta con la denuncia que Encarnación había interpuesto con anterioridad por los mismos hechos. En la nueva versión, los demandantes afirman haber sido perseguidos y atacados con armas de fuego el 1 de septiembre.
Según el relato de Martínez Trinidad y Mejía Francis, alrededor de las 7:30‑8:00 p.m. de esa noche se encontraban cerca de la entrada de Casa de Campo, en la vía que conduce al Aeropuerto Internacional de La Romana, cuando su vehículo fue interceptado por Encarnación.
Los acusadores sostienen que el exjugador se acercó, golpeó la carrocería, les lanzó insultos y amenazas, y al intentar alejarse los siguió a gran velocidad. Durante la persecución, aseguran que Encarnación intentó bloquear su avance y, finalmente, efectuó varios disparos contra la camioneta; aunque los proyectiles impactaron, ninguno de los dos sufrió lesiones. Un automóvil vinculado al caso muestra marcas de balas, lo que servirá a la pericia balística para determinar trayectoria, arma y autoría.
Los abogados de los querellantes solicitan la imposición de prisión preventiva a Encarnación y, de acreditarse su responsabilidad penal, una condena de 30 años de cárcel. Además, piden que se le califique por tentativa de homicidio doloso, daños a bien ajeno y violaciones al porte, uso y tenencia de arma de fuego, y se constituyen como actores civiles para reclamar indemnización por daños materiales y morales, sin precisar monto.
Esta acción judicial se opone a una denuncia anterior presentada por Encarnación junto a Eudis Raúlison Merán Zabala, en la que acusaban a terceros de intentar atropellarlos y de dispararles, exigiendo una indemnización de RD$50 millones. Ahora la versión se invierte, atribuyéndole a Encarnación la persecución y los disparos.
Para esclarecer los hechos, la Fiscalía deberá revisar los videos del incidente, inspeccionar los vehículos involucrados, recuperar posibles casquillos o proyectiles, y realizar las pericias balísticas y de armas correspondientes. Los testimonios y cualquier otro elemento incorporado al expediente resultarán esenciales para reconstruir la secuencia de los hechos.
El episodio ocurrió mientras Encarnación atraviesa públicamente un proceso de separación matrimonial con una comunicadora, lo que ha generado rumores en redes sociales. No obstante, esa situación personal no constituye, por sí sola, una causa del presunto ataque, y cualquier vínculo entre ambas partes debe sustentarse con pruebas formales.
En síntesis, la Fiscalía de La Romana tiene la responsabilidad de comparar ambas versiones, determinar quién inició la confrontación, confirmar la existencia de los disparos y definir la posible responsabilidad penal, recordando que las acusaciones siguen siendo alegaciones y no hechos judicialmente probados.

