Desde su perfil en X, Peña informó que en la madrugada del 6 de noviembre, a las 22:15 del jueves, recibió un libelo acusatorio de quince páginas, acompañado de alrededor de trescientas páginas de anexos, con la exigencia de contestar en menos de doce horas.
En un mensaje dirigido al presidente del Congreso y de la Cámara de Senadores, Basilio Núñez, manifestó que «eso no es debido proceso», señalando que tan escaso plazo no garantiza que el procedimiento cumpla los estándares propios de un Estado de derecho.
El político aseguró que pondrá su verdad a disposición de toda la población, aun cuando resulte incómoda para varios actores políticos, y agregó que nunca rehuirá su compromiso con la gente, sobre todo en momentos difíciles.
Aunque presentó su renuncia el 5 de noviembre, Peña continúa desempeñando sus funciones.
Su dimisión permanece pendiente, ya que el Congreso convocó una sesión conjunta para decidir si la acepta.
El juicio político se desarrolla en medio de la crisis desatada por la intervención del Ueno Bank, la cual afectó a aproximadamente tres millones de clientes y está marcada por presuntos conflictos de interés e irregularidades en la administración de fondos previsionales.

