SANTO DOMINGO – El titular de la cartera de Hacienda y Economía, Magín Díaz, manifestó que la República Dominicana deberá abrir un debate sobre una reforma tributaria para asegurar la viabilidad de sus finanzas públicas, pues los ingresos actuales no cubren la totalidad de las obligaciones del Estado.
En una entrevista concedida al programa Despierta con CDN, el ministro explicó que cerca del 85 % del presupuesto está destinado a rubros como educación, salud y el pago de intereses de la deuda, una condición que, según indicó, se ha mantenido constante durante más de diez años.
Díaz precisó que los ingresos fiscales representan aproximadamente entre el 15,5 % y el 16 % del Producto Interno Bruto, mientras que el gasto público se sitúa entre el 19 % y el 19,5 % del mismo indicador.
“En algún momento habrá que sentarse a ver de qué tamaño queremos el Estado. Y si el tamaño que queremos es de 19 o 20 %, pues en algún momento se necesitará más recaudación”, afirmó el funcionario.
El ministro puntualizó que el déficit fiscal promedio de la nación en las dos últimas décadas ha rondado el 3 % del PIB y que el crecimiento económico ha permitido mantener la deuda pública en niveles sostenibles respecto a la economía. No obstante, insistió en la necesidad de conservar una política fiscal prudente para que los compromisos financieros del Gobierno no pongan en riesgo la estabilidad macroeconómica.
Al referirse al plan anticrisis aprobado por el Congreso Nacional, Díaz lo describió como un logro histórico, al considerarlo la primera reforma de esa naturaleza que se aprueba en catorce años.
Aclará que la iniciativa no se limita a la captación de recursos, pues también contempla ventajas para el sector empresarial, entre ellas la supresión de tres tributos y la eliminación del anticipo para más del 85 % de las compañías a partir de enero.
El funcionario calculó que el programa podría generar entre RD$60.000 millones y RD$70.000 millones en un año completo, aunque gran parte de sus disposiciones entrará en vigor en 2027. Además, defendió la urgencia de reforzar la administración tributaria mediante herramientas tecnológicas, facturación electrónica y mecanismos de fiscalización para combatir la evasión.
“No hay una solución mágica a la evasión. Eso no lo hay. Es un trabajo continuo”, subrayó Díaz.
En cuanto al tono de las declaraciones gubernamentales sobre la economía, el ministro sostuvo que no se trata de un optimismo sin fundamento, sino de resultados verificables que respaldan el buen desempeño del país.
“Es que un ministro de Hacienda no puede vender pesimismo. Ahora, hay que ser realistas”, concluyó, enfatizando la necesidad de un enfoque realista ante los retos fiscales.

