El PIB estadounidense registró su mayor expansión en un año, pero la inflación y la pérdida de poder adquisitivo mantienen la presión sobre los hogares.
WASHINGTON, 2 de noviembre de 2026. — La economía de Estados Unidos creció a una tasa anualizada del 3.4 % durante el tercer trimestre de 2026, impulsada por el consumo de los hogares y las inversiones empresariales relacionadas con la inteligencia artificial (IA).
Según la estimación preliminar publicada el 29 de octubre por la Oficina de Análisis Económico (BEA), el producto interno bruto (PIB) aceleró su crecimiento frente al 2.2 % registrado en el segundo trimestre y superó el 3.2 % previsto por los economistas consultados por Reuters.
El consumo y la IA sostienen el crecimiento
El gasto de los consumidores aumentó un 3.8 % anualizado entre julio y septiembre, mientras que la inversión empresarial en equipos creció un 20.9 %.
Las compras de computadoras y otros equipos de procesamiento de información, vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial, fueron uno de los principales motores de la inversión.
El gasto público también contribuyó al crecimiento. En cambio, el aumento de las importaciones y la caída de las exportaciones restaron impulso al PIB.
La inflación sigue afectando a los hogares
Pese a los buenos resultados económicos, el costo de vida continúa siendo una preocupación para los estadounidenses.
El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), utilizado por la Reserva Federal para evaluar la inflación, alcanzó el 3.6 % interanual en septiembre, frente al 3.4 % de agosto.
Además, el ingreso disponible de los hogares, ajustado por inflación e impuestos, cayó un 0.3 % en septiembre.
La tasa de ahorro también disminuyó, al pasar del 4.4 % en el segundo trimestre al 4.1 % en el tercero.
Estos indicadores muestran que el crecimiento económico no se traduce necesariamente en una mejoría del poder adquisitivo para todas las familias.
La Reserva Federal enfrenta un desafío
La Reserva Federal mantuvo el 28 de octubre las tasas de interés entre el 3.75 % y el 4 %, mientras evalúa cómo contener la inflación sin frenar la actividad económica.
El sólido crecimiento del PIB podría respaldar nuevos ajustes monetarios, aunque una subida de tasas en diciembre todavía no está decidida.
Por otra parte, la inversión residencial continúa debilitada debido al elevado costo del financiamiento hipotecario.
El dato del 3.4 % confirma la fortaleza de la economía estadounidense, pero también evidencia una contradicción: mientras la producción y las inversiones tecnológicas aumentan, numerosos hogares siguen enfrentando dificultades para cubrir sus gastos.
La cifra es preliminar y está expresada a tasa anualizada. La BEA publicará su segunda estimación del PIB el 25 de noviembre.

