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SANTO DOMINGO, 10 de septiembre de 2026 – La Red de Observadores por la Institucionalidad (ROI) expresó su preocupación por las decisiones más recientes del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), que ratificó a cinco de los siete magistrados evaluados para integrar la Suprema Corte de Justicia y optó por no confirmar a Vanessa Acosta Peralta ni a Francisco Antonio Jerez Mena.
Los cinco magistrados aceptados son todos hombres. Con la exclusión de Acosta y los cupos que aún quedan vacantes, únicamente permanecen dos mujeres en la Corte: Yorlin Vásquez y Miguelina Ureña, dentro de los 17 cargos que completarán la matrícula.
Para ROI, esa situación debe corregirse en los futuros nombramientos. La Constitución obliga a garantizar una participación equilibrada de hombres y mujeres en la administración de justicia; sin embargo, en la última década la Corte contó con solo cuatro mujeres, número que se elevó a cinco en diciembre de 2025, lo que plantea dudas sobre el cumplimiento del mandato constitucional.
La organización también solicita que el CNM publique las actas y los fundamentos que respaldan la decisión de aceptar o rechazar a los candidatos evaluados. La ciudadanía tiene derecho a conocer los motivos de actos que inciden directamente en la composición, independencia y legitimidad del máximo órgano judicial.
ROI recordó que la Carta Magna establece que tres cuartas partes de los integrantes de la Suprema Corte deben provenir de la carrera judicial y la cuarta parte de profesionales del derecho, académicos o integrantes del Ministerio Público. Según la Red, la carrera judicial constituye un mecanismo de profesionalización y una vía real de ascenso dentro del Poder Judicial, sin que sustituya una valoración integral de la idoneidad de cada candidatura.
En este marco, los próximos nombramientos deben basarse en criterios objetivos como trayectoria, independencia, imparcialidad, integridad, capacidad jurídica y compromiso institucional. Estos parámetros forman parte de la matriz de evaluación desarrollada por ROI, la cual otorga especial peso a la independencia, la imparcialidad y la conciencia ética de los aspirantes.
Respecto a la Presidencia de la Suprema Corte, ROI sostiene que su elección requiere un estándar riguroso que incluya, además de una reconocida solvencia jurídica y experiencia profesional, pruebas de independencia, integridad, liderazgo institucional, capacidad de gestión, generación de consensos, así como compromiso con los derechos humanos, la transparencia y la institucionalidad democrática; factores esenciales para defender la autonomía judicial y, simultáneamente, impulsar su modernización y fortalecimiento.
La Red también subrayó que la no ratificación de Francisco Jerez, quien hasta ahora encabezaba la Sala Penal, hace crucial observar quién asumirá la dirección de esa sala, encargada de procesos penales de gran relevancia, de modo que su integración y liderazgo ofrezcan garantías reforzadas de independencia.
“Las seis vacantes representan una oportunidad para corregir el desequilibrio de género y fortalecer la independencia y profesionalización de la Suprema Corte. El reto del CNM es conformar una Corte equilibrada, independiente y legitimada por la calidad de sus integrantes y por la transparencia del proceso de selección”, afirmó ROI.
ROI indicó que continuará supervisando las postulaciones y evaluaciones conforme a su matriz metodológica, la cual contempla trayectoria profesional, independencia, integridad, visión jurídica, compromiso con los derechos humanos, transparencia e institucionalidad.

