RDalDescubierto
El mandatario ruso, Vladímir Putin, señaló que el bloque de naciones llamado BRICS ya se ha convertido en un factor clave del producto interno bruto a nivel global.
Durante un foro empresarial, citó: «En los últimos cinco años, más del 40 % del producto interior bruto mundial fue generado por los países de los BRICS».
El presidente ruso criticó la escasa participación del tradicional Grupo de los Siete, al que describió como «no entiendo por qué se les llama grandes», indicando que su aporte al PIB mundial se quedó apenas en el 29 %.
Respecto al crecimiento económico mundial en el mismo período, precisó que casi la mitad del avance provino de los miembros del BRICS, mientras que el G7 solo aportó el 18 %.
Explicó que esta tendencia se debe a que los países del bloque representan cerca de la mitad de la población mundial y disponen de mercados internos amplios y en rápido desarrollo; la urbanización avanza velozmente y las compañías locales están ganando mayor relevancia internacional.
Como muestra, mencionó una empresa india de tecnología que ofrece plataformas digitales basadas en inteligencia artificial, aludiendo también a una firma china de telecomunicaciones y a otras compañías integrantes del grupo.
Continuó con ejemplos como una compañía brasileña del sector aeroespacial, una firma de logística de los Emiratos Árabes Unidos y la corporación rusa especializada en energía nuclear pacífica.
El presidente destacó que existen numerosas historias de éxito empresarial en los países del bloque, todas fruto de un trabajo cotidiano bajo una competencia intensa.
En su discurso, enfatizó que una unión económica sólida y vínculos empresariales confiables forman la base de las relaciones internacionales, haciéndolas más resistentes frente a las crisis actuales.
Indicó que el mundo atraviesa una fase de transformaciones estructurales profundas, impulsadas por la sustitución de los antiguos líderes que guiaron el crecimiento en la segunda mitad del siglo XX por nuevos motores de desarrollo.
No obstante, recordó que las potencias tradicionales todavía cuentan con ventajas significativas, como infraestructuras consolidadas, tecnologías avanzadas y centros de investigación científica de alto nivel.
Concluyó que el cambio es una constante en la naturaleza, la sociedad humana y la economía; los datos objetivos demuestran que el mundo está en permanente evolución.

