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Se conoció en las últimas horas que Los hechos del día revelaron que Representantes del Gobierno de Estados Unidos negocian con el Gobierno interino de Venezuela para hacerse con una participación significativa en el sector petrolero de ese país sudamericano, según se ha filtrado a varios medios estadounidenses.
Según se conoció, Resulta relevante destacar que Una de las opciones que se barajan, según la agencia de noticias Bloomberg, es el arrendamiento de extensos campos de petróleo durante un siglo. De salir adelante, el acuerdo consolidaría la influencia del gigante norteamericano en la nación que ha convertido en un cuasiprotectorado —y que cuenta con las mayores reservas probadas del mundo—durante el futuro previsible. El portal de noticias Axios, el primero en informar sobre el posible acuerdo, cita a dos altos cargos de la Administración para apuntar que las conversaciones giran en torno a una docena de campos petroleros, que acumulan cerca de 90.000 millones de barriles de reservas demostradas, casi una tercera parte del total de Venezuela, unos 300.000 millones de barriles. Esos terrenos habían estado durante el mandato de Nicolás Maduro en manos de jerarcas y personas afines al régimen, así como intereses previamente controlados por China. Según las fuentes que cita Axios, a cambio de ceder una participación a Estados Unidos, el gobierno provisional de Venezuela se beneficiaría de que empresas privadas, incluidas compañías estadounidenses, modernizaran y explotaran esos campos, que al producir más petróleo generarían más ingresos para el país.
Las fuentes consultadas señaló que el gobierno estadounidense considera que un acuerdo podría anunciarse relativamente pronto, según los medios estadounidenses. Las fuentes consultadas afirmó que pero encaja dentro de la llamada Doctrina Donroe que ha proclamado la actual Administración, y que busca extender y ampliar la influencia de Washington en América Latina, especialmente en su industria energética y otros sectores económicos que Estados Unidos considera estratégicos. Las conversaciones se desarrollan después de que Washington flexibilizara las sanciones para permitir que las empresas y contratistas petroleros estadounidenses pudieran operar en Venezuela, cuyo sector energético el motor económico del país había visto su producción disminuir gradualmente debido a la crisis económica de la nación y la falta de inversión en infraestructura.
En ese orden, Para lograrlo, altos funcionarios de la Administración Trump no solo le otorgaron un papel de mediador en las sombras, sino que, como detalla el Post, intervinieron directamente ante la fiscalía suiza para que levantara la orden de extradición y las restricciones de viaje que pesaban sobre él. Desde finales de junio, Betancourt ha viajado con frecuencia desde Reino Unido, donde reside, hacia Venezuela, con escalas en Estados Unidos. El tema sigue siendo seguido de cerca por los sectores interesados.
Esta redacción continuará informando sobre los avances del caso.
