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Desde los gélidos vientos de Polonia hasta las cálidas playas de la República Dominicana, el cantautor europeo Místiqo ha trazado una hoja de ruta musical con la intención de conquistar al público latino, impulsado por su cercanía a la cultura, los ritmos y la vibra caribeña.
El artista vuelve a la isla disfrutando del verano y trabajando en nuevos proyectos sonoros; asegura que la alegría, la espontaneidad y la sensualidad que definen a los dominicanos le resultan sumamente atractivas. «Me gusta muchísimo. No es mi primera vez en República Dominicana, entonces estoy súper contento de poder disfrutar otra vez de ese país tan lindo», declaró.
Su incursión en la música en español se afianzó tras sus primeras experiencias profesionales en Madrid, donde ofreció varios de sus conciertos iniciales.
Más adelante, su camino musical lo llevó a varios países latinoamericanos, entre ellos Colombia, donde entabló amistad con el artista dominicano El Cata “El Patrón” y juntos dieron vida a su primera colaboración.
La canción resultante, titulada “La vida es una”, tiene previsto su estreno para noviembre y combinará el estilo del artista polaco con sonidos tropicales y matices cercanos al merengue.
Con cuatro temas ya grabados en español y una nueva colaboración en proceso, Místiqo apuesta por seguir ampliando su presencia dentro del público latino.
Su estancia actual en República Dominicana forma parte de ese proceso de acercamiento a nuevos sonidos, productores y artistas, mientras elabora una propuesta que busca conectar sus raíces europeas con la tradición musical de América Latina.
Además de su trabajo con El Cata, el cantante manifestó su interés en estrechar lazos con otros exponentes dominicanos y reveló su deseo de conocer a Yailin La Más Viral como parte de sus planes de integración en la escena local.
«Todo es posible y podemos transformar prácticamente cada parte de nuestra vida si lo queremos de verdad», concluyó.
Místiqo reconoce que, aunque nació y se crió en Polonia, siente una afinidad especial con la cultura dominicana y latinoamericana, señalando que su alma es dominicana pese a su cuerpo europeo.
Entre los aspectos que más le han impactado del país destacan la gastronomía, la gente y, sobre todo, la energía; menciona la alegría y la sensualidad que percibe como más naturales en los latinos que en los europeos.
El artista también resaltó la forma directa de relacionarse que ha encontrado en América Latina, facilitando conexiones personales sin necesidad de extensas formalidades.
Su propuesta musical está estrechamente vinculada a su historia de vida y al deseo de transmitir mensajes positivos, enfocándose en contenidos que celebren la felicidad, la intensidad y los aspectos luminosos de la existencia.
Explicó que prefiere no cantar sobre tristeza o situaciones indeseables, centrándose en lo bello, lo intenso y lo positivo.
Con la intención de inspirar a su audiencia, afirma que el origen o la familia de una persona no determinan sus límites, y que todo es verdaderamente posible.

