RDalDescubierto
Una colisión entre dos trenes de alta velocidad se produjo el miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo, dejando como mínimo 64 fallecidos y más de 179 personas con heridas, mientras los equipos de socorro continúan trabajando en el sitio.
El siniestro tuvo lugar cerca de la estación de Urda, alrededor de las 8:54 hora local, cuando un tren AVE operado por Renfe impactó por detrás a un convoy de la compañía Iryo, provocando que dos de sus vagones descarrilaran y cayeran por el terraplén adyacente, según informaron los servicios de urgencias 112 de Castilla‑La Mancha.
Diversas fuentes periodísticas manejan cifras distintas respecto a la mortalidad: algunos reportes hablan de al menos 50 muertos, mientras que la portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, comunicó inicialmente que el saldo era de diez fallecidos. Posteriormente, fuentes de Protección Civil elevaron la cifra a 64, aunque los números oficiales siguen en revisión.
El accidente ocurrió en la línea de alta velocidad que enlaza Madrid con Andalucía, en los alrededores de Urda, municipio de la provincia de Toledo. Según indicios recogidos por fuentes del Ministerio de Transportes, el AVE habría alcanzado por detrás al convoy de Iryo, pero esa hipótesis aún debe confirmarse mediante la investigación correspondiente.
El fuerte choque provocó que dos vagones de Iryo quedaran fuera de la vía y se precipitaran por el terraplén contiguo, intensificando la gravedad del incidente.
Ante la magnitud del hecho, se activó un dispositivo de emergencia que incluye personal sanitario, bomberos, Protección Civil y equipos especializados en infraestructuras ferroviarias.
Los equipos de rescate están atendiendo a los heridos, evaluando el estado de los vagones involucrados y trabajando en la identificación de los fallecidos.
Fuentes de Protección Civil de la región confirmaron la cifra de 64 muertos y reportaron más de 179 heridos, aunque la información oficial sigue sujeta a actualizaciones conforme avanza la operación de rescate.
Las autoridades subrayan que el número definitivo de víctimas dependerá de la continuación de los trabajos de rescate, la atención hospitalaria y el proceso de identificación de los afectados.
Adif, administrador de la infraestructura ferroviaria, anunció la suspensión del servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía como medida para facilitar las labores de rescate y la investigación del accidente, afectando uno de los corredores más importantes del país.
Renfe activó su Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familias, habilitando canales de ayuda para los familiares de los pasajeros involucrados.
El Gobierno regional de Castilla‑La Mancha puso en marcha, a las 9:15 a.m., el Plan Territorial de Emergencia (PLATECAM) en fase de emergencia y situación operativa 1 para la provincia de Toledo, estableciendo un puesto de mando avanzado para coordinar la respuesta.
El dispositivo de emergencia cuenta con la participación de servicios sanitarios, bomberos, Protección Civil y equipos técnicos vinculados a la infraestructura ferroviaria, manteniendo el foco en atender a los damnificados y garantizar la seguridad del entorno.
Las causas exactas del choque aún no se han determinado; la investigación deberá esclarecer las condiciones operativas previas, el estado de la señalización y el funcionamiento de los sistemas de seguridad. Informes preliminares sugieren que uno de los trenes podía estar detenido o circulando a velocidad reducida antes del impacto, pero estos datos deberán confirmarse mediante peritajes.
Mientras se avanza en las pesquisas, las fuerzas de seguridad y rescate siguen evaluando los daños, priorizando la atención a los heridos y la identificación de los fallecidos.

