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El panorama cambió cuando los bachateros dominicanos decidieron festejar Halloween en territorio mexicano. Sorprendieron a los peatones al pasear por las avenidas de Guadalajara ataviados como catrinos, justo antes de su presentación en el Estadio Panamericano de Zapopan.
Ambos artistas, disfrazados de catrinos, se aventuraron por las calles de Guadalajara, Jalisco, con la intención de mezclarse entre la gente sin ser identificados. Aprovecharon las horas previas a su show en el Estadio Panamericano, situado en Zapopan, para sumergirse en las celebraciones del Día de Muertos, una de las tradiciones más emblemáticas de México. Esta acción forma parte de una costumbre que Romeo Santos ha mantenido durante varios años: vivir Halloween de forma anónima, integrándose al público. En esta ocasión, estuvo acompañado por Prince Royce, compartiendo una vivencia distinta al escenario.
Romeo Santos dio a conocer en su cuenta de Instagram una serie de fotografías donde él y Prince Royce recorren las calles de Guadalajara, bailan y posan junto a los transeúntes. En el pie de foto escribió: “Este año, ¡A México le tocó la tradición!”. Los cantantes optaron por vestimentas de catrinos, personajes vinculados al Día de Muertos, reconocidos por su atuendo elegante y maquillaje de calavera.
Fuentes consultadas indican que los dos intérpretes, famosos a nivel internacional por sus aportes a la bachata, dejaron de lado por unas horas sus compromisos artísticos para participar en las festividades mexicanas. Las imágenes compartidas revelan a los músicos disfrutando del momento mientras interactúan con la gente de la calle. La publicación mostró una faceta más espontánea de los artistas, quienes aprovecharon sus disfraces para conectar con el público de una forma poco convencional.
La difusión en redes sociales permitió evidenciar cómo ambos músicos aprovecharon su visita a México para vivir una de las celebraciones más populares del país. Con esta edición, Romeo Santos mantuvo su tradición de Halloween, ahora acompañado por Prince Royce, y el escenario fue la propia Guadalajara.

