RDalDescubierto
El Ejército dominicano asegura que la zona fronteriza se mantiene tranquila, aunque el director distrital de El Guayabo había alertado sobre la supuesta llegada de haitianos armados y heridos, exigiendo mayor vigilancia.
El martes 27 de octubre, las Fuerzas Armadas de la República Dominicana desmintieron los rumores que hablaban de una posible penetración de bandas criminales haitianas en la provincia de Elías Piña, luego de que autoridades municipales denunciaran la aparente presencia de haitianos armados y lesionados en comunidades limítrofes.
En un comunicado oficial, el cuerpo militar calificó esas versiones de falsas y malintencionadas, y afirmó que la situación en la frontera dominico‑haitiana sigue bajo control.
Según el Ejército, los poblados cercanos a la frontera continúan con sus actividades cotidianas y las unidades militares mantienen las operaciones de patrullaje y seguridad necesarias para proteger el territorio nacional.
La denuncia provino del director distrital de El Guayabo, Aneuri Rosario, quien declaró públicamente que residentes de la comunidad observaron, en la tarde y noche del lunes 26 de octubre, la supuesta llegada de grupos de ciudadanos haitianos portando armas y con lesiones.
Rosario añadió que algunos de los individuos presuntamente transportaban a otras personas heridas, lo que generó alarma entre los vecinos.
El funcionario explicó que varias familias permanecieron dentro de sus hogares por temor a posibles incidentes y que las autoridades locales solicitaron apoyo militar y policial.
Tras gestionar la petición, Rosario recibió la asistencia de ocho soldados, número que consideró insuficiente para garantizar la tranquilidad de la comunidad.
El director distrital solicitó al presidente Luis Abinader y al ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, reforzar la presencia militar en El Guayabo y en otras comunidades cercanas a la frontera, y pidió que la vigilancia se extienda a las zonas montañosas de La Pastilla y Pinzón, donde vecinos denuncian posibles movimientos irregulares de personas provenientes de Haití.
Después de recibir las denuncias, miembros del Ejército, agentes policiales y autoridades locales realizaron búsquedas en sectores de El Guayabo, pero no hallaron a las personas supuestamente armadas y heridas señaladas por los habitantes.
Hasta la fecha no se ha divulgado información que confirme detenciones, decomisos de armas o la identificación de integrantes de organizaciones criminales haitianas vinculados al hecho denunciado.
El pronunciamiento militar se da en el contexto de las declaraciones del presidente Luis Abinader, quien advirtió que la República Dominicana no permitirá que bandas criminales haitianas se establezcan a menos de veinte kilómetros de la frontera.
Por su parte, el ministro de Defensa informó que alrededor de 11,000 soldados participan en labores de vigilancia fronteriza, apoyados por drones, aeronaves, vehículos blindados y sistemas de inteligencia, y aseguró que, según la información de inteligencia disponible, las principales organizaciones criminales haitianas no han avanzado hacia los pasos fronterizos de Elías Piña y Jimaní.
Aunque el Ejército rechazó la versión de una incursión de bandas haitianas, las declaraciones de Rosario reflejan la preocupación de los residentes de El Guayabo, generando dos pronunciamientos públicos diferentes: uno que recoge alertas comunitarias sobre la posible presencia de personas armadas y otro que niega cualquier incursión de grupos criminales haitianos.
Hasta el momento no existen pruebas públicas verificadas que confirmen la entrada de bandas haitianas armadas por El Guayabo, y las autoridades continuarán monitoreando la situación y evaluando la solicitud de mayor vigilancia formulada por los funcionarios locales.

