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A las ocho de la mañana, hora local, del 25 de octubre, se dieron comienzo a los colegios electorales en Brasil para la segunda ronda de la contienda presidencial, en la que participa Luiz Inácio Lula da Silva.
De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral, más de 158,7 millones de ciudadanos están inscritos y pueden ejercer su sufragio.
En el territorio nacional, el voto resulta obligatorio para los habitantes alfabetizados entre los 18 y 70 años; en contraste, los analfabetos, los jóvenes de 16 y 17 años y los mayores de 70 pueden hacerlo de forma voluntaria. Los locales permanecerán operativos hasta las cinco de la tarde.
Lula y Jair Bolsonaro se medirán en el balotaje luego de quedar como los dos candidatos con mayor puntuación en la primera fase del 4 de octubre, sin que ninguno alcanzara el 50 % de los votos válidos necesario para una victoria directa.
En esa jornada inicial, el candidato del Partido Liberal (PL) logró el 47,03 % del total, equivalentes a 56.104.503 votos, mientras que el exmandatario del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo el 45,16 %.
Un aspecto destacado fue la abstención: 33.469.244 electores, o el 21,08 %, no acudieron a las urnas, convirtiéndose en el objetivo principal de ambos aspirantes para convencerlos antes del segundo turno.
El recuento de esta segunda ronda pondrá fin a una expectativa que trasciende la región, pues su desenlace influirá tanto en la configuración política de América Latina como en los vínculos de Brasil con diversas potencias internacionales.
En estados como Acre, Amazonas, Río Grande del Norte, Espírito Santo, Tocantins y el Distrito Federal, además de decidir la presidencia, los votantes elegirán gobernador, ya que ninguno de los pretendientes a esa posición obtuvo mayoría absoluta.
Algunos municipios también tendrán que escoger alcalde y, en ciertos lugares, se realizará un plebiscito; por ejemplo, en Chopinzinho y São João, del estado de Paraná, se decidirá la redefinición de sus límites territoriales.
Durante la campaña, el candidato del PL, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019‑2023), contó con el respaldo abierto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de EE. UU. manifestó que el segundo turno definirá si Brasil será «un Brasil que bese la bandera brasileña o uno que se ponga ‘a cuatro patas’ ante la bandera estadounidense».

