@abrilpenaabreu
Con el cáncer de mama sucede algo que también vemos frente a los feminicidios: las campañas y los discursos no bastan si no cambiamos las costumbres y actuamos a tiempo.
En República Dominicana, según estimaciones divulgadas este año, alrededor de seis de cada diez casos de cáncer de mama se diagnostican en etapas avanzadas. La detección temprana y el tratamiento oportuno pueden salvar vidas, pero seguimos perdiendo oportunidades.
“Después voy”. “Ahora no tengo tiempo”. “Eso no me duele”. Entre el trabajo, los hijos y las obligaciones, muchas mujeres dejamos nuestra salud al final de la lista, esa costumbre puede costarnos la vida.
Pero la responsabilidad también es del sistema. Hay mujeres dispuestas a consultar que encuentran citas lejanas, estudios costosos y obstáculos para recibir tratamiento. Pedirles que lleguen temprano exige garantizarles atención cuando la buscan.
Necesitamos educación y servicios accesibles durante los doce meses. Mujeres y hombres debemos cumplir los controles médicos que correspondan según nuestra edad, antecedentes y riesgo. Y cualquier cambio sospechoso debe evaluarse sin esperar a que duela.
Octubre debe servir para recordar una responsabilidad de todo el año, porque el cáncer no espera a que tengamos tiempo y nuestra salud no puede seguir quedando para después.

