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Jarabacoa, La Vega – El expresidente de la República y dirigente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, declaró este domingo que la gestión del Partido Revolucionario Moderno ha quedado sin ninguna autoridad moral para iniciar una revisión de las cláusulas del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que repercuten en el sector arrocero, al considerar que las importaciones masivas aprobadas durante la campaña electoral de 2024 beneficiaron intereses políticos del oficialismo.
En el contexto de una ceremonia de juramentación masiva de nuevos militantes de la Fuerza del Pueblo en Jarabacoa, el exmandatario sostuvo que el Gobierno ha mermado su capacidad de negociación internacional al permitir la llegada de voluminosos cargamentos de arroz extranjero sin la imposición de aranceles, al mismo tiempo que solicita a EE. UU. una reconsideración de los términos de liberalización comercial que afectan a los agricultores locales.
“¿Qué ocurrió en el año 2024? Algo inusual. De quinientos mil quintales de arroz que se importaban, de repente en el 2024 pasamos a importar seis millones”, manifestó Fernández, resaltando la magnitud del salto en las importaciones como evidencia de la pérdida de credibilidad del Estado para defender al sector arrocero.
El exmandatario explicó que esos volúmenes de arroz, provenientes de naciones distintas a Estados Unidos, ingresaron sin el pago de los aranceles correspondientes, lo que, según su análisis, ha debilitado la posición de la República Dominicana frente a las autoridades estadounidenses.
“Hoy no tiene autoridad moral para representar al pueblo dominicano en unas negociaciones con los Estados Unidos. Eso es lo que ha ocurrido”, afirmó con énfasis, atribuyendo la falta de legitimidad a decisiones adoptadas en 2024 que, según él, buscaban ventajas electorales para el oficialismo.
Fernández cuestionó la medida de conceder permisos de importación sabiendo las repercusiones que esas decisiones tendrían sobre la producción nacional y sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el marco del tratado internacional.
El dirigente también aludió al Decreto 693‑24, señalando que el Gobierno se vio forzado a derogar dicha norma tras los cuestionamientos de EE. UU., al considerar que una disposición administrativa no puede sobrepasar las obligaciones establecidas en un tratado de alcance internacional.
Al describir el impacto de la liberalización del arroz, recordó que en la República Dominicana existen alrededor de 30 mil productores, y que unas 300 mil personas dependen directa o indirectamente de esta actividad, mientras que la producción nacional cubre cerca del 95 % del consumo interno del cereal.
Explicó, a su vez, que los agricultores estadounidenses gozan de ventajas competitivas derivadas de menores costos de producción y de subsidios federales, lo que coloca a los productores dominicanos en una situación de desigualdad frente a la entrada de arroz exento de aranceles.
El presidente de la Fuerza del Pueblo reiteró que la solución debe gestarse mediante el diálogo con productores, molineros y comerciantes, y no a través de decisiones unilaterales del Gobierno; recordó haber puesto a disposición de los agricultores los equipos técnicos de su organización tras un encuentro en Jima Abajo.
“La democracia no solamente es electoral, la democracia es participativa”, subrayó, insistiendo en que las autoridades deben escuchar las propuestas del sector y construir un consenso que garantice la protección de la producción nacional y la soberanía alimentaria del país.
La ceremonia de juramentación se vio desbordada por una asistencia que superó la capacidad del primer y segundo nivel del recinto, mientras numerosos simpatizantes se agolpaban en los alrededores del lugar.
Fernández destacó que, a pesar de sus frecuentes visitas a Jarabacoa, incluso durante sus gobiernos, nunca había presenciado una congregación de tal magnitud en ese municipio.
“Nunca había visto una multitud como la que se ha congregado aquí en el día de hoy”, comentó, atribuyendo la convocatoria al crecimiento de la Fuerza del Pueblo y al descontento ciudadano con la gestión del PRM, y también señaló problemas locales como la contaminación del vertedero Rabo del Chivo y la falta de pavimentación en la comunidad de El Tanque.
Entre los principales juramentados se encontraban dirigentes provenientes tanto del PRM como del PLD, entre ellos el regidor de Jarabacoa José Tavárez, conocido como Yuli Peñaló, el comunicador Eddy Durán y el excandidato a diputado Fernando Manuel Núñez.
“Asumo este compromiso con humildad, y con la fe puesta en mi pueblo de Jarabacoa”, declaró Peñaló, enfatizando su intención de servir a la comunidad.
Durán, quien admitió haber sido opositor político de Fernández en el pasado, pidió perdón y manifestó: “Pido perdón por haberlo adversado, por no haber entendido su visión de futuro”, al tiempo que elogió las obras realizadas durante sus administraciones.
Ambos señalaron el trabajo de coordinación, acompañamiento y seguimiento del senador del Distrito Nacional y miembro de la Dirección Política, Omar Fernández, quien estuvo presente junto al doctor Juan José Domínguez, presidente provincial de la Fuerza del Pueblo en La Vega, Enrique Ramírez y otros dirigentes de la alta dirección del partido.

