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En la Ciudad del Vaticano, el presidente Luis Abinader sostuvo una audiencia con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, donde dialogaron sobre asuntos de Estado, la coyuntura geopolítica mundial y los principales retos que inciden en Haití, Cuba y la región de América Latina y el Caribe.
Al término del encuentro, el mandatario respondió a los periodistas y precisó que también asistieron representantes de la Comisión de Relaciones Exteriores del Vaticano, con quienes intercambió opiniones de interés para la República Dominicana, la zona y la comunidad internacional.
Los puntos tratados incluyeron el impacto de la guerra en Irán sobre la economía global, en especial la presión sobre los precios del petróleo y su efecto en los costos de bienes y servicios, en un escenario de alta incertidumbre; asimismo, se debatió la crisis haitiana, la viabilidad de organizar elecciones y la situación en Cuba, temas que el Vaticano sigue de cerca por su repercusión en la estabilidad regional.
En relación a Haití, Abinader señaló que los funcionarios vaticanos expresaron su preocupación por la delicada realidad del país y plantearon preguntas sobre la posibilidad de celebrar comicios; la delegación dominicana ofreció su posición y propuso recomendaciones para afrontar la coyuntura haitiana.
El presidente elogió el profundo conocimiento del cardenal Parolin sobre la realidad dominicana y los acontecimientos internacionales, describiendo la conversación como muy positiva y resaltando que permitió abordar asuntos diplomáticos, políticos y económicos de mutuo interés.
También se tocaron temas vinculados a la Iglesia católica en la República Dominicana, como la designación del nuevo arzobispo de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, y los avances del país en la lucha contra el hambre, reconocidos por la FAO.
Durante su visita al Vaticano, Abinader entregó al pontífice una invitación oficial para que realice una visita de Estado a la República Dominicana en 2027, aclarando que la propuesta sigue vigente, aunque dependerá del estado de salud del papa, a quien deseó una pronta recuperación.
El jefe de Estado recordó que la idea de una visita papal para el próximo año se había discutido de manera informal y que la invitación se ajustó considerando la condición sanitaria del Santo Padre; asimismo, manifestó su esperanza de que el cardenal Parolin pueda también viajar a la isla en un futuro cercano, reforzando los lazos con la Santa Sede.
Esta reunión forma parte de la agenda oficial que el presidente lleva a cabo en Roma, donde participa en actividades relacionadas con el Vaticano y el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO, y mantiene encuentros con autoridades y representantes del sector empresarial italiano.

