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Un estudio denominado ENHOGAR‑MICS 2025 reveló el nivel de consumo de bebidas con azúcar y de alimentos de baja calidad entre la población infantil menor de dos años en la República Dominicana.
Los datos indican que siete de cada diez niños de entre 6 y 23 meses bebieron alguna bebida azucarada el día previo a la encuesta, una proporción que genera gran preocupación en UNICEF por sus posibles repercusiones en el crecimiento y desarrollo de los menores.
Carlos Carrera, quien representa a UNICEF en el país, enfatizó la gravedad de este hallazgo.
El mismo informe señala que el 38.5 % de los niños en ese rango etario consumió alimentos catalogados como no saludables, es decir, con altos contenidos de azúcar, sal o grasas perjudiciales.
Frente a estos indicadores, la agencia de la ONU para la infancia hizo un llamado a fortalecer las políticas públicas y las iniciativas que garanticen una alimentación nutritiva, variada, segura y adecuada durante los primeros años de vida.
La recolección de datos se realizó en una muestra representativa de 29,676 hogares, proporcionando información a nivel nacional que servirá para diseñar y ajustar las estrategias de bienestar infantil.
El consumo de productos poco saludables tiende a incrementarse a medida que los niños crecen.
Así, el 53.8 % de los menores de 18 a 23 meses presentó este patrón, frente al 20.7 % registrado entre los bebés de 6 a 8 meses.
Según Carrera, mejorar la nutrición infantil implica más que asegurar la disponibilidad de alimentos; también es esencial reforzar la educación nutricional y facilitar que las familias accedan a dietas saludables y a precios razonables.
Aunque persisten retos, la encuesta muestra avances en la diversidad alimentaria: el 60.6 % de los niños de 6 a 23 meses consumió alimentos pertenecientes al menos a cinco de los ocho grupos definidos para medir este indicador.
UNICEF subraya la necesidad de mejorar la información nutricional disponible para la población.
La entidad recordó que los primeros dos años son críticos para el desarrollo físico y cognitivo; una alimentación adecuada favorece la consolidación de hábitos saludables, mientras que la ingesta frecuente de bebidas azucaradas y productos con exceso de azúcar, sodio y grasas trans puede desplazar alimentos nutritivos y aumentar los riesgos para la salud.
La Organización Mundial de la Salud recomienda complementar la lactancia materna, a partir del sexto mes, con alimentos variados y ricos en nutrientes, evitando bebidas azucaradas y productos con alto contenido de azúcar, sal y grasas trans.
UNICEF también destacó la discusión de una propuesta de etiquetado frontal de advertencia nutricional impulsada por el Ministerio de Salud Pública, que, tras una consulta pública, plantea incluir avisos sobre azúcares, sodio, grasas y edulcorantes en los productos preenvasados.
La agencia señaló que este mecanismo debe acompañarse de educación alimentaria, información clara y condiciones que faciliten el acceso a productos nutritivos.
La labor para revertir esta situación requiere la participación de múltiples actores.
UNICEF colabora estrechamente con el Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud y el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia para prevenir y tratar la desnutrición y otras formas de malnutrición.
Finalmente, la organización hizo un llamado a instituciones, servicios de salud, comunidades, sector privado y familias para asegurar el acceso a alimentos saludables y promover mejores prácticas de alimentación durante los primeros 1,000 días de vida.

