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Sofia Yaismel Martines Pion señala que la trombosis puede manifestarse de forma silenciosa, pero sus consecuencias pueden poner en riesgo la vida. Si bien cualquier persona está expuesta, las mujeres atraviesan etapas y situaciones particulares que aumentan su vulnerabilidad, como el embarazo, el posparto y el uso de determinados anticonceptivos hormonales.
En el marco del Día Mundial de la trombosis, celebrado cada 13 de octubre, la organización responsable subraya la importancia de reconocer las señales de alerta y conocer las medidas de prevención para evitar complicaciones.
La conmemoración de este año pone el foco en la detección temprana y en la relevancia de identificar a tiempo las condiciones que favorecen la formación de coágulos. Con el lema “De la cabeza a los pies, toma el control: prevén la trombosis, protege tu salud”, la campaña invita a la población a informarse, reconocer sus riesgos y actuar oportunamente.
¿Qué ocurre en el organismo cuando se genera un coágulo? Se trata de una patología en la que se forman uno o varios trombos dentro de los vasos sanguíneos.
Estos coágulos pueden bloquear el flujo sanguíneo en el punto donde se originan o desprenderse y trasladarse a otras áreas del cuerpo. Cuando un trombo obstruye un vaso crítico, pueden desencadenarse eventos graves. Es esencial distinguir entre los distintos tipos, pues pueden afectar varios vasos y comprometer órganos como el cerebro, el corazón, los pulmones, estructuras abdominales y extremidades superiores e inferiores.
Entre las presentaciones más habituales se encuentran la trombosis venosa profunda, que ocurre cuando se forma un coágulo en las venas profundas, y la embolia pulmonar o tromboembolismo pulmonar, que generalmente se origina en esas mismas venas, viaja por la circulación y bloquea una arteria pulmonar.
¿Por qué la mujer puede atravesar periodos de mayor riesgo? Esto se relaciona con los cambios hormonales naturales y con tratamientos que alteran la coagulación sanguínea, sobre todo aquellos que contienen estrógeno durante el posparto y otras terapias hormonales, así como ciertas condiciones de salud reproductiva que requieren una valoración individualizada del riesgo. Identificar estos elementos permite diseñar estrategias preventivas y favorecer un diagnóstico temprano ante la aparición de síntomas.
¿Qué influencia tienen los anticonceptivos hormonales en la formación de coágulos? Estos pueden modificar la coagulación al propiciar un estado de hipercoagulabilidad, es decir, una mayor propensión de la sangre a coagularse. Lo anterior ocurre porque alteran el equilibrio de proteínas involucradas en los procesos de coagulación y anticoagulación del organismo.
Los anticonceptivos hormonales combinados, que incluyen estrógeno y progestágeno, pueden elevar el riesgo de trombosis venosa. En promedio, la probabilidad es entre tres y cuatro veces mayor que en mujeres que no utilizan estos métodos, aunque varía según la dosis y características particulares de cada mujer.
El riesgo se vuelve considerablemente más alto en mujeres que presentan uno o varios de los siguientes factores: edad superior a 35 años, antecedentes de una trombosis previa, familiares de primer grado con episodios de trombosis en edades tempranas, trombofilias hereditarias como el factor V Leiden o mutaciones de la protrombina, exceso de peso, inmovilización prolongada o cirugías recientes, y otras patologías como enfermedades cardiovasculares o cáncer.
Las trombofilias hereditarias son trastornos que predisponen a la generación de coágulos, entre los que se incluyen el factor V Leiden y ciertas mutaciones de la protrombina.
El sobrepeso constituye un factor independiente que eleva la probabilidad de desarrollar trombosis.
La inmovilización prolongada o intervenciones quirúrgicas recientes, así como viajes extensos sin movilizarse, incrementan el riesgo al favorecer la estasis sanguínea.
Otras condiciones médicas, como enfermedades del corazón, cáncer y diversas afecciones, también pueden aumentar la chance de formación de coágulos. Antes de iniciar el uso de anticonceptivos que contienen estrógeno, es esencial que la mujer conozca los riesgos y las opciones disponibles. La información adecuada y la evaluación personalizada permiten tomar decisiones informadas respecto a los anticonceptivos hormonales.

