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En las últimas horas se informó que República Dominicana está consolidando su posición como referente regional en turismo de salud y bienestar.
En ese contexto, Alejandro Cambiaso, quien encabeza la Asociación Dominicana de Turismo de Salud (ADTS), compartió los progresos y lecciones aprendidas del modelo nacional durante la Guatemala Health & Wellness Conference 2026, evento organizado por AGEXPORT. En su ponencia titulada “De visión a destino: el éxito de República Dominicana en turismo de Salud y Bienestar”, resaltó que el país acoge anualmente a más de 300,000 pacientes médicos extranjeros, lo que genera divisas, atrae inversiones, incorpora tecnología avanzada, crea empleos especializados y eleva la calidad de los servicios de salud. Asimismo, subrayó la reciente aprobación en segunda lectura por parte del Senado del proyecto de ley que regula el turismo de salud, paso clave para robustecer el marco institucional y fomentar un desarrollo ordenado y competitivo del sector. Además, anunció el inicio del tercer Estudio de Turismo de Salud y Bienestar de República Dominicana, herramienta que actualizará la información nacional, medirá la evolución del mercado y proveerá datos estratégicos para orientar políticas públicas, inversiones y decisiones empresariales.
Según las fuentes consultadas, la confianza de los pacientes internacionales se construye a través de calidad, seguridad, acreditaciones reconocidas, resultados medibles y una experiencia de excelencia, afirmó Cambiaso. También enfatizó la oportunidad de estrechar lazos con la diáspora dominicana y promover las “remesas saludables”, canalizando parte de esos recursos hacia la prevención, la atención médica y el bienestar familiar, logrando una conexión más estratégica entre salud, emigrantes y desarrollo.
En cuanto a los aprendizajes de la experiencia dominicana, Cambiaso señaló cinco prioridades esenciales: una visión país acompañada de una articulación público‑privada; el uso de datos para medir y gestionar; la garantía de calidad, seguridad y resultados; la integración de salud, turismo, diáspora, conectividad, inversión y talento humano; y la transformación de la competencia regional en colaboración entre naciones.
Las fuentes añadieron que “Latinoamérica tiene una oportunidad extraordinaria. Debemos elevar juntos nuestros estándares y proyectarnos ante el mundo no solo como países que compiten, sino como una región de salud y bienestar confiable, innovadora y de clase mundial”, concluyó Cambiaso. La intervención en Guatemala sirvió para exhibir los avances dominicanos en regulación, generación de datos, calidad internacional y coordinación público‑privada, reafirmando una agenda que busca convertir el turismo de salud y bienestar en un motor de inversión, innovación, empleos de alto valor y posicionamiento global, con una mayor vinculación de la diáspora y una integración latinoamericana en crecimiento.
Los organismos competentes continúan vigilantes respecto al desarrollo de este sector.

