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Pedro Jiménez, alto dirigente de la Fuerza del Pueblo y a cargo de la Unidad Especial de Comunicación Estratégica, expresó su inquietud por el predominio que, a su juicio, han alcanzado los comercios extranjeros, sobre todo los de origen chino, y pidió una actuación más firme por parte de las autoridades.
En sus declaraciones, subrayó que «Con los chinos tiene que entrar Pro Consumidor con seriedad e ir tienda por tienda a verificar los precios», señalando la necesidad de que la entidad de defensa del consumidor realice inspecciones exhaustivas en cada establecimiento.
El funcionario también solicitó que los organismos competentes revisen las mercancías importadas, verificando que coincidan con lo declarado y con los montos efectivamente pagados en la aduana.
Al referirse a la cantidad de contenedores, indicó: «Vamos a ver cuántos contenedores fue que trajeron los chinos ellos pagaron 50. Vamos a ver si fueron 50 de verdad», remarcando la importancia de confirmar tanto el número real de envíos como el pago correspondiente.
Asimismo, pidió la intervención de la Dirección General de Migración para regular la presencia de trabajadores extranjeros en dichos locales.
El comunicador señaló que los consumidores encuentran trabas al adquirir productos en los comercios chinos, destacando en particular las dificultades al comprar materiales de construcción.
En sus palabras, «Los dominicanos dejaron ese negocio. Lo dejaron, no sé si por falta de competencia, de capital, que los chinos los arroparon. Lo cierto es, no hay forma de competir», indicando que los empresarios locales abandonaron el sector y fueron sustituidos por los chinos, lo que imposibilita una competencia viable.
Jiménez añadió que ha observado reclamos de consumidores por mercancías dañadas que no reciben reposición alguna.
Reiteró que la actividad comercial debe desarrollarse dentro del marco legal y bajo la supervisión de las autoridades dominicanas.
Concluyó diciendo: «Pero si el comercio está abierto, lo ideal es que el comercio esté abierto bajo las leyes y la supervisión dominicana», enfatizando la necesidad de que cualquier negocio operado en el país cumpla con la normativa nacional.

