RDalDescubierto
Los hechos del día revelaron que Durante la noche del martes, se percibieron potentes detonaciones en el sur de Irán, atribuibles a una nueva oleada de ofensivas realizadas por Estados Unidos.
Paralelamente, Momentos atrás, se detectaron explosiones en distintos puntos como Bandar Abás, la isla de Qeshm, Yask, Sirik, Konarak y Chabahar. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) corroboró que había ejecutado ataques contra varios objetivos dentro del territorio iraní. De acuerdo con los reportes, las fuerzas estadounidenses bombardearon una planta productora de harina de pescado ubicada en Qeshm y también alcanzaron distintos blancos civiles en la provincia de Hormozgán, entre los que se encuentran un muelle pesquero y una torre de la Administración Portuaria de Sirik.
Las fuentes consultadas manifestó que fuentes informaron que también fueron impactados Bandar Lengeh, situada en Hormozgán, y el aeropuerto civil de Yiroft, en la provincia de Kermán, por ataques estadounidenses. El mandatario estadounidense, Donald Trump, utilizó su cuenta en Truth Social para instar a Irán a abstenerse de responder al reciente bombardeo de Washington, advirtiendo que, de hacerlo, EE.UU. incrementaría la intensidad y fuerza de sus represalias.
En ese orden, incrementaría la intensidad y fuerza de sus represalias. Como respuesta, las Fuerzas Armadas de Irán declararon que impondrán sanciones severas contra los objetivos estadounidenses involucrados en las últimas agresiones. El portavoz del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, general de brigada Hosein Mohebi, precisó en su cuenta de X: “Un severo castigo espera a los agresores; Estados Unidos se arrepentirá de nuevos ataques”.
Los próximos días definirán el alcance real de esta situación.

