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Washington – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, rubricó este jueves una orden ejecutiva que formaliza la sustitución del nombre del lago Ontario por lago América.
Trump indicó que la propuesta de denominarlo “Lago de América” le ha rondado la cabeza desde hace tiempo, y recordó que el martes utilizó sus redes sociales para lanzar una advertencia, justo un día después de un intercambio verbal intenso con el premier de Ontario, Doug Ford, en el marco de la actual disputa comercial entre ambos países.
En la misma línea de cambiar topónimos, el mandatario señaló que ya había rebautizado al Golfo de México, al que ahora se le conoce como Golfo de América, y añadió que ya cuentan con un golfo y un lago, insinuando que el siguiente paso podría ser renombrar algún océano, como el Atlántico o el Pacífico.
En cuanto a Canadá, Trump cuestionó la gestión de sus autoridades, manifestando que no considera que sus representantes estén cumpliendo adecuadamente sus funciones y volvió a aludir a la posibilidad de imponer nuevas tarifas.
“Impondremos tarifas a los automóviles canadienses que ingresen en grandes volúmenes, porque deseamos que la fabricación se realice aquí”, declaró, añadiendo que Canadá puede seguir produciendo autos para su propio mercado, pero no para los Estados Unidos de América, y que la misma lógica se aplica a muchos otros productos.
El mandatario reiteró que Canadá se ha estado beneficiando del comercio con EE. UU. durante mucho tiempo, describiendo esa situación como lamentable.
En el plano económico‑militar, Trump señaló que EE. UU. protege a Canadá sin recibir compensación alguna y que, aunque no se le paga por esa defensa, el país vecino está al tanto de ello.
Concluyó afirmando “tenemos mucho aprecio por el pueblo canadiense”, pero recordó que, en promedio, en los últimos quince años el país ha costado alrededor de 60.000 millones de dólares anuales al cargar con los gastos vinculados a Canadá, y que ya no pueden seguir soportando esa carga.
