RDalDescubierto
El recién designado secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, la entidad máxima de defensa del país, emitió una advertencia a los estados limítrofes luego de la reciente ofensiva económica anunciada por Washington contra Teherán.
En su pronunciamiento declaró: «Estamos advirtiendo a todos los países vecinos que no se alíen con Estados Unidos en la guerra económica; de lo contrario, los consideraremos enemigos». Aseguró, además, que Irán no persigue agravar el conflicto, pero advirtió que «si los países vecinos de Irán se unen a los estadounidenses en la guerra económica, atacaremos sus intereses».
El funcionario también precisó que, en caso de que alguna nación coopere con EE.UU., «ni una sola gota de petróleo saldrá del golfo Pérsico ni del estrecho de Ormuz», y añadió que «también atacaremos otras rutas por las que se exporta petróleo desde el golfo Pérsico».
Por su parte, el presidente de EE.UU., Donald Trump, manifestó que su administración lanzará lo que calificó como «la operación económica más aplastante jamás emprendida contra país alguno». Asimismo, advirtió que impondrá sanciones financieras severas a cualquier Estado que ayude a Teherán a evadir las restricciones vigentes, y señaló que cualquier entidad financiera, empresa, aeropuerto o institución gubernamental que brinde a Irán un «salvavidas» enfrentará «tremendas consecuencias económicas».
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, replicó que la campaña de presión económica de Washington está lejos de alcanzar sus metas. Recordó que EE.UU. había prometido, hace 14 años, aplicar las sanciones más duras de la historia y, según él, «fracasó». Con tono crítico, concluyó: «Ya hemos visto esta película. Las mismas patrañas. Distintos matones».
