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Un día antes del arranque oficial del ciclo lectivo 2026‑2027, programado para el lunes 24 de agosto, el dirigente magisterial Newton Alberto Sierra Pérez denunció que muchos colegios públicos aún carecen de infraestructura, de aulas y de mobiliario, y que la organización docente y administrativa está incompleta, atribuyendo la causa a la ausencia de una planificación adecuada por parte del Ministerio de Educación.
Sierra Pérez, quien ejerce como vicesecretario de Educación y forma parte de la Dirección Nacional de Fuerza Magisterial, puntualizó que la apertura formal de las clases no equivale a que todo el sistema educativo esté preparado para recibir a los estudiantes.
En una entrevista transmitida en un programa conducido por el periodista Manuel Jiménez, afirmó: “Las clases pueden iniciar el 24, pero no estamos totalmente preparados”.
Además de dirigir el Centro Educativo Paz y Bien en Capotillo, el educador recalcó que la falta de una planificación adecuada se repite al comienzo de cada periodo lectivo.
Entre los problemas que describió destacan la escasez de aulas, reparaciones realizadas con retraso, mobiliario insuficiente y la necesidad de concluir la distribución y organización del personal en varios establecimientos.
Criticó que, apenas dos semanas antes del inicio de clases, las autoridades distritales convocaran a los directores para identificar requerimientos de infraestructura, docentes y personal administrativo.
Reportó que en su propio centro educativo aún se ejecutaban trabajos de pintura y acondicionamiento, mientras los maestros asistían a jornadas de capacitación reducidas a media tanda, afectadas por las protestas de la Asociación Dominicana de Profesores.
Defendió las demandas del gremio sobre pagos retroactivos vinculados a la evaluación del desempeño y a los incentivos docentes, argumentando que el conflicto podría haberse evitado si las autoridades hubieran cumplido a tiempo los compromisos adquiridos.
El dirigente subrayó que la zona norte del Distrito Nacional mantiene una necesidad permanente de aulas, pues las nuevas construcciones resultan insuficientes frente a la creciente demanda.
Indicó que el Ministerio de Educación debe anticipar las áreas donde se registra mayor crecimiento poblacional y construir las escuelas necesarias antes de que la demanda se dispare, señalando que no se trata de edificar aulas por edificar, sino de saber dónde está la mayor concentración de estudiantes y hacia dónde se desplaza la población.
También señaló que existen recursos presupuestarios sin ejecutar mientras persisten las carencias de infraestructura y equipamiento, indicando que el problema no radica solo en la falta de fondos, sino en la gestión eficiente de los mismos.
Frente a la polémica de cupos insuficientes, sostuvo que la prioridad es garantizar espacios adecuados para todos los alumnos, más allá de las discrepancias entre las cifras del Ministerio y la ADP.
En cuanto a la presencia de estudiantes haitianos en las escuelas públicas, afirmó que los niños dominicanos deben contar primero con su cupo, aunque reafirmó el derecho a la educación sin distinción de nacionalidad.
Citó que el año pasado, cerca del porcentaje del año anterior en el Centro Educativo Paz y Bien correspondía a estudiantes haitianos, y que según datos preliminares esa proporción ha aumentado para el nuevo periodo.
Criticó los métodos educativos que, según explicó, limitan la autonomía de los maestros mediante programas excesivamente estructurados.
Concluyó que los problemas de infraestructura, cupos, organización académica y calidad comparten una raíz común: la ausencia de previsión.
“Estas cuestiones no se adivinan, hay que planificarlas”, finalizó a pocas horas de que miles de estudiantes y docentes vuelvan a las aulas.
