Santo Domingo – El partido Fuerza del Pueblo declaró este martes que el sistema de salud dominicano se halla al borde del colapso, y señaló que existen pacientes que llevan más de treinta días esperando una cama en unidades de cuidados intensivos por la precariedad que afecta a los hospitales.
El anuncio lo realizó el secretario de Salud de la organización, el doctor Ramón Alvarado, en una rueda de prensa celebrada en la Casa del Pueblo Johnny Ventura, acompañado por los vicesecretarios de las distintas áreas sanitarias del partido.
Alvarado indicó que en los hospitales públicos se observan situaciones alarmantes: personas atendidas en el piso por falta de camillas, pacientes críticos sin la asistencia necesaria y una notoria escasez de equipos, medicamentos, insumos y plazas en las unidades de cuidados intensivos.
El dirigente también puntualizó que quienes han aguardado mucho tiempo para someterse a cirugías ven sus operaciones suspendidas aun después de haber sido preparados y haber completado los exámenes y pruebas de laboratorio, obligándolos a repetir parte del proceso.
Según Alvarado, estos hechos evidencian una falta de planificación y una incapacidad gerencial en la prestación del servicio de salud, y advirtió sobre el deterioro de la infraestructura hospitalaria, con filtraciones, techos dañados, fallas en redes eléctricas y generadores, pisos en mal estado y problemas en el suministro de agua.
Como prueba de sus denuncias, Alvarado presentó la situación de tres hospitales: el Francisco Moscoso Puello del Distrito Nacional, el Vinicio Calventi de Los Alcarrizos y el Jaime Mota de Barahona.
En el caso del Hospital Francisco Moscoso Puello, describió que en la zona de emergencia se encuentran pacientes delicados en la sala de espera, algunos tendidos en el piso, otros sentados en sillas plásticas y varios recibiendo soluciones intravenosas de pie; además, ambulancias quedan retenidas a la espera de que se liberen camillas y pacientes superan los treinta días en lista de espera para camas de cuidados intensivos.
Alvarado añadió que la gravedad llega al punto de que algunos pacientes fallecen dentro de la sala de emergencia sin haber sido formalmente ingresados al hospital.
Respecto al Hospital Vinicio Calventi, señaló la falta de espacio físico, la retención de ambulancias, pasillos saturados y pacientes heridos o canalizados que permanecen sentados mientras esperan atención.
Asimismo, denunció la ausencia de aire acondicionado en áreas de atención, lo que obliga a médicos y pacientes a usar abanicos para mitigar el calor, y la carencia de equipos como tomógrafos y ecocardiógrafos, sábanas, reactivos de laboratorio y demás insumos.
En cuanto al Hospital Regional Universitario Jaime Mota, en Barahona, Alvarado señaló problemas de organización en la emergencia, falta de medicamentos, insumos y material gastable, dificultades eléctricas, climatización deficiente y limitaciones de espacio físico.
Agregó que la unidad de salud mental presenta problemas de ventilación y climatización, mientras que el laboratorio y el banco de sangre carecen de insumos y reactivos; también denunció fallas en el mantenimiento del sistema de ósmosis para hemodiálisis, deterioro del piso en áreas quirúrgicas y equipos de tomografía y rayos X fuera de servicio.
En representación de la Fuerza del Pueblo, Alvarado exigió al Gobierno que brinde apoyo inmediato a los servicios de salud, argumentando que las condiciones descritas requieren respuestas urgentes para garantizar una atención adecuada y oportuna a los pacientes.

