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Brasil se dispone a pasar por una segunda vuelta luego de que en la primera ronda el candidato conservador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), superara al actual presidente y aspirante a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT).
Al no lograrse la mayoría absoluta del 50 % de los votos, la ley electoral ordena una segunda ronda el 25 de octubre entre los dos más votados. Con el 99,04 % de los boletines contabilizados, Bolsonaro alcanzó el 47,21 % y Lula el 44,95 %.
Estos resultados sorprendieron a las encuestas anteriores, que habían indicado una ligera ventaja para el mandatario en funciones frente al hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La estrecha diferencia obliga a Lula a reconsiderar sus posibles alianzas de cara al balotaje, donde el candidato bolsonarista se perfila como favorito; el escrutinio muestra la marcada polarización que atraviesa la nación.
Expertos locales señalan que la historia electoral brasileña nunca ha visto un cambio de presidente en segunda vuelta. Si gana Lula, sería el primer mandatario en lograr un cuarto mandato; de lo contrario, la victoria de Flávio marcaría un regreso sin precedentes de una dinastía al máximo cargo del país.
Aparte de los dos protagonistas, diez candidaturas presidenciales quedaron por debajo del 5 % del total de votos. La derecha busca retomar la silla ejecutiva que ocupó el expresidente Jair Bolsonaro (2019‑2022), quien hoy está bajo arresto domiciliario por presunta tentativa golpista contra Lula en enero de 2023.
Lula, de 80 años, impulsa su séptima campaña presidencial centrada en la soberanía nacional y en criticar continuamente la supuesta injerencia del presidente estadounidense Donald Trump en el proceso electoral brasileño.
Durante el recuento, la Policía Federal anunció que investigará una posible interferencia de EE. UU. en la contienda; Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato que lideró la primera vuelta, advirtió que la pesquisa podría usarse para anular la elección si Flávio resultara ganador bajo el pretexto de “intervención extranjera”.
Lula reiteró que no aceptará intervenciones externas y dirigió un mensaje directo a Trump para que se mantenga al margen, diciendo: “Que no vengan los estadounidenses a querer influir en nuestras elecciones. Porque sabemos de lo que son capaces. Si vienen a meterse aquí, los vamos a derrotar”.
Más de 158 millones de electores acudieron a las urnas este domingo, jornada que también renovó el Congreso, los gobiernos de los 26 estados y del Distrito Federal, así como las asambleas legislativas; la votación inició a las 08:00 hora local (11:00 GMT) y concluyó a las 17:00 (20:00 GMT).
Aunque el foco estuvo en la carrera presidencial, la cantidad de votos que obtengan los demás partidos será crucial para definir las mayorías en el Congreso.

