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El gobierno estadounidense tiene la intención de trasladar cerca de 9,000 efectivos militares a la zona de Oriente Medio mediante una flota de buques de guerra, reforzando su presencia mientras el mandatario estudia la opción de lanzar nuevos ataques contra Irán.
El grupo que llegará está formado por aproximadamente 7,000 integrantes de la Marina y 2,000 soldados del Cuerpo de Infantería de Marina, y se sumará a un tercer grupo de ataque con portaaviones que se incorporará a las fuerzas ya desplegadas en la región, según informó una agencia de noticias.
Esta decisión se da mientras el presidente medita los próximos pasos en la confrontación con Irán y mantiene abierta la posibilidad de intensificar las operaciones militares después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Entre los buques que se dirigen al Oriente Medio se encuentran el portaaviones USS Theodore Roosevelt, acompañado del crucero USS Chosin, y el grupo de preparación anfibia encabezado por el USS Makin Island, al que se añaden los buques USS John P. Murtha y USS Anchorage.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato por la delicadeza del tema, indicó que podrían estar operando tres portaaviones de EE.UU. en la zona a finales de octubre, lo que elevaría la presencia naval a más de 20,000 marinos e infantes de Marina, sin contar con cientos de aviones.
En la actualidad, la zona ya alberga los grupos liderados por los portaaviones USS George H.W. Bush y USS George Washington, junto al grupo anfibio del USS Boxer.
En una entrevista concedida a una revista, el presidente señaló que es «posible» que EE.UU. aumente los bombardeos contra Irán después de las elecciones de noviembre, aunque se negó a precisar los objetivos concretos, comentando: «No puedo decírtelo porque, mira, estás preguntando: ¿dónde van a bombardear?».
Trump también manifestó que rechazó una reciente propuesta de alto el fuego presentada por Irán, que buscaba reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas para el petróleo y el gas, argumentando que las condiciones ofrecidas «no eran lo suficientemente buenas».
La Casa Blanca relacionó a Irán con un ataque ocurrido el miércoles a un vuelo de FlyDubai con destino a Israel, donde un copiloto apuñaló al capitán e intentó forzar el descenso del avión antes de que la tripulación retomara el control. El presidente comentó: «Por lo que he oído, diría que la respuesta es ‘sí’, pero estamos trabajando en ello ahora mismo» y advirtió que EE.UU. tomaría represalias si se confirma la vinculación.
Por su parte, el primer ministro de Israel aseguró que los investigadores creen que el sospechoso fue sometido a un «adoctrinamiento islamista radical», aunque no presentó pruebas públicas que respalden esa afirmación.

