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Las protestas iniciadas la semana pasada en Francia por estudiantes han escalado a episodios más violentos; aunque el viernes la tensión se redujo, los movimientos estudiantiles, con apoyo de sindicatos docentes, anunciaron una nueva gran marcha que se realizará a partir del martes.
Desde el lunes se registraron aproximadamente 5.000 personas detenidas en todo el país; de ese total, 824 detenciones se dieron exclusivamente en la región de Île-de-France, donde está París, y el 85 % correspondieron a menores, pues la acción comenzó en colegios.
Al extender los bloqueos a las universidades, el jueves se convirtió en el día más crítico, con cerca de dos mil arrestos. Luego, con la tensión en descenso y el gobierno intentando dialogar, el viernes el número de centros educativos afectados disminuyó a 735, frente a los 1.050 del día anterior, cuando alrededor de 400 instituciones operaban en modalidad a distancia.
Aún no se dispone de una cifra exacta de los perjuicios materiales, pero las estimaciones indican que los daños ascienden a varios millones de euros en Île-de-France, Gran Este, Altos de Francia y Auvernia‑Ródano‑Alpes.
El desencadenamiento de la protesta se atribuye al deterioro de las condiciones dentro de los centros educativos, como la falta prolongada de docentes sin sustitutos, problemas de mantenimiento y entornos que los alumnos consideran inadecuados. Además, los exámenes de ingreso a la universidad son señalados como una barrera que excluye a jóvenes de la educación superior pública. En respuesta, el ministro de Educación, Édouard Geffray, sostuvo una reunión este viernes con representantes estudiantiles, docentes, padres y demás actores del ámbito escolar, presentando un plan para acelerar la cobertura de vacantes docentes que se implementará la próxima semana junto a las autoridades regionales, así como una revisión de los horarios escolares. Por su parte, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, demandó una respuesta firme contra la violencia y advirtió que los padres deberán asumir la responsabilidad por los daños causados por sus hijos menores.

