RDalDescubierto
La relación entre el entretenimiento y el crimen organizado vuelve a colocar a la cantante urbana bajo el escrutinio público. Nuevas revelaciones de un investigador periodístico ponen en relieve la grave situación de extorsión, hostigamiento y acoso digital que padece la artista, quien ha solicitado a la autoridad judicial la puesta en marcha inmediata de una orden de arresto contra quien se sospecha dirige las amenazas contra ella.
De acuerdo con la información aportada por Tolentino en su programa, el esquema delictivo combina la actuación de un interno en un penal y la intervención de un intermediario externo, identificado como una persona fuera de la cárcel. Se ha indicado que códigos como “kurú” y “1600” podrían servir para desviar la investigación del caso de Julián Oro Duro. El plan incluía el uso de una línea telefónica que enviaba a la cantante imágenes y videos de contenido explícito, acompañados de exigencias de sumas considerables de dinero. Para formalizar la denuncia y demostrar el delito de extorsión ante el Ministerio Público, la intérprete realizó una transferencia bancaria de … a la cuenta de Darivel Montero Severino, la cual, según se indica, había sido utilizada por su exesposo José Joel Matos Lenin para recibir los fondos sin su autorización.
En un mensaje de voz cargado de emoción dirigido a las autoridades y a la opinión pública, Yailin manifestó: «Tolentino, ¿cómo estás? Espero que estés bien. Era para decirle que yo estoy totalmente desesperada, pidiéndole a la justicia que por favor ejecute esa orden de arrestos, porque tanto como yo, o sea, mis amistades, mi familia, mi hija, o sea, no estamos en paz hasta que ejecuten esa orden de arrestos. Y a ver qué se puede hacer. Porque yo no quiero que esto quede así tampoco. Porque yo soy una persona igual que todos». Con esas palabras, la cantante reiteró su clamor por una respuesta judicial pronta.
Tolentino resaltó que la defensa legal ha verificado la existencia de la orden de arresto emitida por el magistrado a cargo del proceso en la Fiscalía del Distrito Nacional, adscrita al Departamento de Propiedad Intelectual y Delitos Tecnológicos (DICAT). No obstante, dicha medida cautelar permanece archivada y no ha sido ejecutada en el terreno.
Frente a este panorama, se hizo un llamado urgente a la Procuradora General de la República para que intervenga con sensibilidad ante la angustia de una madre que teme por la seguridad de su hija y su entorno familiar, e instó al imputado José Joel Matos Lenin a entregarse voluntariamente a la justicia.

