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Varios presuntos integrantes de organizaciones criminales perdieron la vida en los últimos choques registrados en Haití, territorio donde más de 2,000 soldados salvadoreños están desplegados con la tarea de localizar a cuatro miembros de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) que desaparecieron hace dos semanas.
El sábado, grupos armados atacaron la localidad de Arcahaie, ubicada al noroeste de Puerto Príncipe, después de una acción policial llevada a cabo el jueves 29 de octubre en la misma zona, durante la cual aproximadamente 20 afiliados de esas agrupaciones fueron abatidos, entre ellos un líder conocido bajo el alias «Galaxy», según informó la policía en comunicado emitido este domingo.
El mismo reporte indica que varios integrantes de la banda resultaron con heridas graves durante los enfrentamientos.
«Diversas unidades policiales, entre ellas la Brigada Departamental de Operaciones e Intervención y el Cuerpo de Intervención y Mantenimiento del Orden, respondieron de inmediato a este nuevo ataque», señaló la Policía Nacional de Haití.
Fuentes locales señalaron que vecinos de la zona de Arcahaie colaboraron con la Policía Nacional y que motociclistas arrastraron por las calles los cuerpos de algunos de los pandilleros muertos, imágenes que circularon en redes sociales.
«La Policía Nacional mantiene sus posiciones en la comuna de Arcahaie y permanece movilizada para continuar las operaciones contra las bandas terroristas, con la firme determinación de preservar el orden y la seguridad en las zonas amenazadas», añadió el comunicado.
Este incremento de la actividad policial se produce tras la llegada a Puerto Príncipe del contingente salvadoreño, cuyo objetivo inicial era localizar a cuatro «aerotécnicos» de su país que fueron emboscados el 18 de octubre en la zona de Santo, distrito de Croix-des-Bouquets, periferia de la capital, mientras viajaban en un vehículo de la GSF, y cuyo paradero sigue sin conocerse.
Por otro lado, la GSF, junto al presidente salvadoreño Nayib Bukele, desmintió los rumores sobre el uso de bombardeos en las áreas donde se desarrollan las operaciones contra las bandas armadas.
«La GSF no emplea artefactos explosivos en sus operaciones. Esto incluye al contingente salvadoreño y a las aeronaves que operan bajo la GSF, los cuales no portan artefactos explosivos», declaró la fuerza multinacional en un comunicado.
Bukele ya había rechazado el sábado la acusación presentada el miércoles por UNA‑Haití, ONG con sede en Nueva York que representa a un sector de la diáspora haitiana, sobre «el bombardeo indiscriminado contra civiles inocentes» en las acciones militares en el país caribeño.
La GSF subrayó que «actúa estrictamente conforme a sus reglas de enfrentamiento, en pleno cumplimiento del derecho internacional de los derechos humanos y de las normas aplicables a las fuerzas de seguridad, bajo las cuales está prohibido el uso de artefactos explosivos».
«Mitigar los daños a la población civil es un aspecto fundamental en todas las operaciones que lleva a cabo la GSF. Cualquier afirmación en sentido contrario carece de fundamento», agregó la Fuerza de Supresión de Pandillas, creada hace un año por el Consejo de Seguridad de la ONU para contener la violencia de las bandas armadas que controlan la mayor parte de Puerto Príncipe.

