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Un varón de 29 años optó por entregarse a la Policía Nacional después de que se emitiera una orden de captura que lo señala como presunto partícipe de una estafa de alta tecnología vinculada a una transferencia bancaria de RD$725,000 que recibió y posteriormente utilizó.
El individuo identificado como Bismar Medina reconoció que el dinero no le pertenecía y manifestó su intención de llegar a un acuerdo con la persona perjudicada para devolver la suma, aunque asegura haberlo empleado para cancelar deudas y hacer frente a problemas económicos.
En una entrevista concedida a un medio digital, Medina relató los acontecimientos que lo llevaron a entregarse.
Según su versión, la notificación del depósito le llegó alrededor de las 7:30 a.m. mientras estaba acostado en su casa.
Al consultar su cuenta bancaria, constató que los RD$725,000 estaban disponibles y esperó entre una y dos horas, anticipando que la entidad bancaria o el remitente se comunicaran con él para aclarar la operación.
Al no recibir ninguna llamada ni mensaje adicional, tomó la decisión de retirar el dinero y emplearlo para atender compromisos económicos que tenía pendientes.
Medina explicó que la descripción de la transacción hacía referencia a la venta de un vehículo, aunque el nombre del remitente no figuraba en el detalle.
El joven utilizó el monto para pagar deudas y adquirir artículos para su hogar, entre los que destacó la compra de un comedor valorado en aproximadamente RD$23,000, un juego de muebles, la reparación de su motocicleta y la adquisición de diversos productos para la vivienda.
Indicó que atravesaba una situación financiera complicada, ya que llevaba entre cuatro y cinco meses sin empleo, lo que lo impulsó a destinar el dinero a cubrir diversas necesidades personales y familiares.
Asimismo, señaló que empleó parte de los recursos para saldar deudas que superaban los RD$100,000, además de atender otros compromisos económicos acumulados durante el periodo de desempleo.
Aunque justificó el uso del dinero por la difícil situación que vivía, el joven reconoció durante la entrevista que actuó de forma incorrecta al disponer de fondos que no le pertenecían.
“Me gustaría verlo porque yo quisiera hacer un acuerdo de pago con él. Si hay que pagárselo trabajando, yo se lo pago. Yo estoy dispuesto porque, como te expliqué ahorita, yo hice algo que no tenía que hacer. El dinero no era mío”, declaró Medina al referirse a la posibilidad de conversar con la persona afectada.
La entrega a la Policía Nacional se realizó después de que el joven manifestara su preocupación por la orden de arresto que pesaba contra él, según explicó en la entrevista.
El documento judicial lo califica como “altamente peligroso” y lo vincula con la supuesta infracción del artículo 15 de la Ley 53‑07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología.
Tras su entrega, Medina fue trasladado a las instalaciones policiales y quedó a disposición de las autoridades para los trámites legales que correspondan.
El caso se centra en el origen de la transferencia bancaria, las circunstancias bajo las cuales se realizó el depósito y la posterior disposición de los RD$725,000 por parte del receptor.
Mientras tanto, el joven ha manifestado su intención de llegar a un acuerdo de pago con la víctima, aunque cualquier devolución deberá gestionarse conforme a los procedimientos legales vigentes.
La determinación de la responsabilidad penal de Medina se realizará a través del proceso judicial, basado en las investigaciones y pruebas que presenten las autoridades competentes.

